Sino puedes con el enemigo, únete a él, dice un viejo refrán. No sé si en este caso ha habido algo de eso, pero lo que está claro es que las principales distribuidoras de cine del mundo han decidido dejar de ignorar el fenómeno Internet y tomar cartas en el asunto que vayan más allá de quejarse y criticar los P2P y todo lo relacionado con las descargas.
Hoy en día, la realidad nos lleva a un mundo dónde una película pasa por diferentes “ventanas”, no quedando solo recluida al pase cinematográfico y al mercado de alquiler y compra. La evolución de la informática y los dispositivos móviles nos lleva a descubrir como todo usuario tiene, entre sus manos y en cualquier rincón del mundo, un potencial reproductor de películas, lo cual obliga, de manera clara y contundente a las distribuidoras a ofrecer lo que, por otro lado, el usuario buscaría en otros conductos.
Por ello, hace tiempo nació el concepto de Copia Digital. Consiste en facilitar al usuario una copia, sencilla de descargar sin complicados programas de intercambio, la cual podrá usar en sus dispositivos móviles, de tal manera que al comprar la película en DVD o Blu-Ray, se otorga la posibilidad de adquirir de manera gratuita la misma para su visionado en este tipo de dispositivos.
Esto, trata por un lado de eliminar el viejo argumento de copia privada, esgrimido por muchos para justificar la piratería en alguno de sus grados, y por otro, para invitar al usuario a adquirir dos copias de la misma obra, es decir, pagar los mismos euros por poder disfrutar de la película en casa o fuera de ella.
Personalmente considero que este tipo de iniciativas suponen un paso grande contra la piratería, si bien esta lacra está tan arraigada en algunas sociedades como la nuestra que, ni en el caso de ofrecer el mismo contenido, de manera gratuita y cómoda, el usuario termina comprendiendo que no hace falta que pase noches y noches esperando que un programa baje una copia de mala calidad y presentación a su ordenador.
En ocasiones las distribuidoras y su voraz apetito de ingresos merecen la crítica y el análisis severo de sus actuaciones. En este caso, para ser justos, conviene hablar al mundo de este tipo de iniciativas y alabar un paso que, personalmente considero muy interesante y que todo aquel que haya podido disfrutar de esa copia digital, estará muy de acuerdo conmigo.